Gestión-Económica, Sergio Santos

¿Por qué merece la pena recriar a las novillas propias en una granja de nodrizas? v: criterios económicos (II)

En el anterior post (enlazar: http://blog.especialistasennovillas.es/posts/recria-nodrizas-criterios-economicos-i.aspx ) veíamos que no siempre recriar a las novillas propias en una granja de nodrizas iba a resultar más barato. Para analizarlo, debíamos conocer cuál era el coste de la recría, y compararlo con el posible coste de compra. Este último, como ya adelantábamos, era muy variable, oscilando desde 700 hasta 2.500 euros dependiendo de la edad del animal y otras características como el “posicionamiento de marca”, el fenotipo y la genética.

En cuanto al coste de recría, debíamos tener en cuenta una serie de datos para conocerlo, que desglosamos a continuación:

  • Costes de oportunidad:
    En primer lugar, el ingreso que no realizamos por su venta como pasteras para cebo. Actualmente, y según el tipo de animal, oscila entre 450 y 600 €.
    El coste de oportunidad de las fincas o instalaciones en las que estén las novillas hasta el primer parto y que no pueden ser usadas por el resto de los animales. Si las fincas son propias, debemos computarlo al precio que se alquilen en la zona.
  • Coste de alimentación:
    En el caso de estar estabuladas, supone entre 450 y 800 € en función del tipo y precio de los forrajes utilizados y la edad al primer parto (o a la edad de los animales que compremos, si queremos comparar). Si pueden pastar, el coste de alimentación va a depender de la superficie disponible y la productividad de la misma, y va a variar mucho de una explotación a otra. Incluso entre unos años y otros. Recordemos que debemos tener en cuenta también el coste de oportunidad de esas parcelas.
  • Coste sanitario:
    Un programa sanitario mínimo, que incluya vacunaciones frente a IBR, BVD, enterotoxemia y desparasitaciones durante todo el proceso de cría supone entre unos 25 a 35 € por animal.
  • Mortalidad:
    Las novillas que mueran durante el proceso son un coste que debemos añadir al resto de animales. La mortalidad no debería superar el 2 % anual.
  • Mano de obra:
    Lo ideal es calcular cuántas horas se dedican a las novillas para poder conocer el coste. Si esto no es posible, se puede dividir el coste total en mano de obra entre el número total de animales. Habitualmente las novillas suman un poco menos, ya que no conllevan ninguna de las tareas que requieren los terneros (destete, identificación, asistencia a partos, etc.).
  • Otros costes:

    En el caso en el que sea equipamiento o recursos utilizados exclusivamente por las novillas (comederos, amortizaciones de instalaciones, maquinaria, etc.), podremos computarlo en su centro de coste. El resto de los costes generales de la granja podemos repartirlos por animal (vacas + novillas + sementales), o en función de otros criterios como las horas de trabajo para cada grupo o el porcentaje del resto de costes sobre el total. Lo verdaderamente importante es no olvidar que una parte de los gastos también pertenece a las novillas: gestoría, combustibles, luz, agua, reparaciones, seguros, etc.

 

No sólo es importante el coste de adquisición, sino también las diferencias en el beneficio que esperamos obtener entre las que proceden de nuestra granja frente a las que compremos.

 

Conclusión

Se suele dar por hecho que es más barato recriar que comprar y no siempre es cierto. En las granjas en las que trabajamos tenemos casos en los que el coste por novilla desde los 6 a 24 meses es de poco más de 1.000 € (incluyendo el coste de oportunidad de venta como pastera), mientras que en otras supera notablemente los 2.000 €.

Y, como hemos visto en las otras entradas del blog, no sólo es importante el coste de adquisición, sino también las diferencias en el beneficio que esperamos obtener entre las que proceden de nuestra granja frente a las que compremos.