Arnau Álvarez , Gestión-Económica

Leche barata y límite de producción: ¿qué hago con la recría?

Muchos ganaderos han visto como el bajo precio de la leche iba acompañada de la limitación de la producción, por lo que los litros “fuera de cuota” repercutían sobre su precio medio, reduciendo aún más el margen.

En este contexto, algunos optaron por aumentar la eliminación de animales, con el fin de reducir la producción. Otros, además, reubicaron las novillas que estaban fuera en los espacios recuperados. Estas acciones, en la mayoría de casos temporales, conllevan amortizar la granja con menos animales y menos leche, hecho que aumenta el coste de producción y representa finalmente una mala opción definitiva.

Ante esta situación, una de las medidas a tomar es la de rebajar la factura de la recría para controlar el coste de producción. Pero, ¿cuál es la mejor estrategia para ello?

  1. REBAJAR EL COSTE POR ANIMAL

    Se puede rebajar el coste de producir una ternera repercutiendo en aquellos costes más importantes (alimentación, mano de obra y otros). Aun así, hay que contemplar distintos indicadores para definir el límite de esta reducción:

    - Alargamiento de la edad al parto.
    - Reducción del peso al parto.
    - Aumento de bajas por empeoramiento del estado sanitario.
    - Reducción del pico y la producción en la primera lactación.

    Por lo tanto, es una medida a tomar, pero requiere evaluar el balance entre la inversión y su retorno, no siendo este probablemente positivo.

  2. REBAJAR EL COSTE TOTAL DE LA RECRÍA

    Terneras necesarias = (nº vacas*%eliminación vacas*edad 1er parto/12)*(1/(1-((% bajas recría/12)*edad 1er parto)))

    De este cálculo se observa como el número de vacas presentes, la tasa de eliminación, la edad al parto y la tasa de bajas en la recría son determinantes.

    - Si estamos por debajo (tengo menos terneras de las necesarias): los resultados reproductivos de la granja son malos, hay una elevada eliminación de vacas y/o se mueren demasiadas novillas. Primero habrá que solucionar la base del problema y, temporalmente, se puede comprar reposición para mantener los niveles de producción.

    - Si estamos por encima (tengo más terneras de las necesarias): el buen ritmo reproductivo, la baja tasa de eliminación o la estrategia de inseminación (días de espera, sexado o carne, etc.) pueden sobrepasar las necesidades. Si se adapta el número a ellas, se reduce la factura total de la recría.

    Por lo tanto, es una buena opción rebajar las necesidades de recría y, a su vez, la factura total de la reposición. Para conseguirlo, son buenas las estrategias destinadas a:

    - reducir la edad al parto,
    - reducir las bajas,
    - mejorar el estatus sanitario y la vida productiva de las vacas para reducir   la eliminación,
    - optimizar la estrategia de inseminación,
    - mejorar el desempeño reproductivo, etc.

    Para terminar, se muestra el ejemplo de dos granjas del mismo volumen con diferentes necesidades de recría y distinto coste total: ¿cuál se parece más a tu granja?

     

tabla1

 

tabla2